Larga siesta estival de nuestros gestores sanitarios

PILAR MORENO

Como todos los años, la proximidad del verano y las vacaciones estivales de los sanitarios producen en nuestra provincia noticias que generan alarma entre la ciudadanía: se cierran plantas, se interrumpen consultas, baja el número de intervenciones quirúrgicas y, como es de esperar, eso lleva a que aumenten las listas de espera, ya de por sí escandalosas en muchas especialidades. En atención primaria, al no sustituirse las ausencias, los médicos y enfermeras tienen que acumular cupos de pacientes, y esto genera retrasos y disminuye la accesibilidad.

Es cierto que los trabajadores tenemos derecho a estas vacaciones, y que el periodo deseado por la mayoría para disfrutarlas es el verano. Es cierto también que durante este periodo las enfermedades, especialmente las de las vías respiratorias, que son las de mayor incidencia, disminuyen y no suelen presentarse brotes epidémicos de enfermedad y, por último, también es cierto que los personas que están pendientes de sus revisiones, tanto de las actividades preventivas de salud, como de las programadas de procesos crónicos, no suelen acercarse en este periodo para su atención. Vamos, podríamos decir que todos, trabajadores y pacientes nos tomamos un “respiro” estival.
Sin embargo, esta situación que deberíamos vivir con tranquilidad todos los años, a ciudadanía en general, trabajadores y pacientes, nos tiene alarmados. ¿Por qué es así, y por qué año tras año la alarma y el descontento de toda la colectividad se acrecienta?

En el ámbito hospitalario, partimos de una situación que no permite interrumpir ninguna actividad sanitaria, especialmente las pruebas complementarias, las intervenciones quirúrgicas o las consultas. Cuando las listas de espera son de la magnitud que conocemos, toda interrupción se ve como un sinsentido. Realmente tendríamos que poder aprovechar esta situación de “bondad saludable”, para acelerar todo aquello que pueda ser programado y disminuir las listas de espera.

Razones para un pleno extraordinario con motivo de la Operación Lezo en Salamanca

GABRIEL RISCO 
El jueves día 1 de Junio de este año, aparecieron en prensa informaciones sobre unas grabaciones de la trama de corrupción destapada por la Operación Lezo, en la que están implicados dirigentes del Partido Popular, en concreto, una conversación entre los hermanos González (Ignacio y Pablo) hoy en la cárcel, que hablan y se refieren con familiaridad al Alcalde de Salamanca.

En esa conversación grabada por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, los González hablan con naturalidad del Alcalde de Salamanca, refiriéndose a él por su nombre de pila, diciendo que ha prometido a la esposa de Ignacio González y a su socia la contratación de escuelas infantiles.